¿El liderazgo está reservado para la jerarquía?

El liderazgo es necesario en toda la organización, independientemente de la posición que ocupemos. Liderazgo se trata de credibilidad y confianza, no de cargos.

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(Last Updated On: 25 septiembre 2020)

¿El liderazgo está reservado sólo a la jerarquía? ¿Está reservado sólo a las personas que están en la cúspide de la organización? ¿O a los mandos medios? ¿O a aquellos que tienen “títulos nobiliarios”? ¿El liderazgo está reservado para los jefes? 

La respuesta es NO. 

El liderazgo es necesario en toda la organización, independientemente de la posición que ocupemos. Liderazgo se trata de credibilidad y confianza, no de cargos.

Una cuestión de responsabilidad

Todos, cualquiera sea nuestro rol, somos responsables por los resultados que nos piden en la organización. Nada nos exonera de esta responsabilidad. Tenemos que hacer que esas cosas pasen. Cuando a cualquiera de nosotros se nos asigna un rol, el asunto se trata de conseguir el resultado para el cual existe ese rol. Por eso hay que definir ese resultado claramente. Para lograr ese resultado seguramente haya que hacer muchas cosas (actividades). Pero, al final de cuentas, más allá de todas las actividades que se necesitan, de lo que se trata es de entregar un resultado (un entregable) que, debe ser valioso para alguien. Así que somos responsables de entregar un resultado. Como decimos en Xnel “dueño” sos tú

Pero, en general, para poder entregar algunos resultados, dependemos de otras personas. Por eso somos parte de una organización. No podemos lograr todos los resultados solos. Muchas veces, tenemos que lograr estos resultados a través de otros. Necesitamos información de otros, necesitamos input de otros, necesitamos conocimientos de otros, necesitamos que otros hagan algo. Obviamente, no todo depende de nosotros.

En nuestro trabajo con las organizaciones, muchas veces escuchamos:  

“¿Cómo podés pretender que logre esto? ¡Esto no depende sólo de mí!

No voy a poder hacerlo. Sobre esto no tengo el 100% del control.

¿Cómo voy a hacer para que fulano o mengano, que no dependen de mí, hagan esto?”

Otras veces cuando alguien no logra los resultados pone una excusa, en general sacándose la responsabilidad porque alguien no hizo algo o por algo ajeno a la persona.

La realidad es que difícilmente todo dependa de nosotros. Sin embargo, igualmente seguimos siendo responsables de conseguir el resultado. Seguimos siendo dueños.

Hay una sola persona en la organización de la cual dependen todos los recursos y es el CEO. Pero ni siquiera él/ella tiene, obviamente, el control absoluto de todo. Así que, “malas noticias”: nada depende sólo de nosotros y, a pesar de eso, tenemos que adueñarnos igual.

Cuando las personas entienden esto, y se dan cuenta que no pueden eludir la responsabilidad, la siguiente pregunta es:

¿Cómo logro que me den prioridad? 

¿Cómo logro que los demás me respondan? 

¿Cómo hago que otros hagan algo que yo preciso?

En esencia, tenemos que encontrar la forma de lograr que otras personas de la organización nos “presten atención”, que nos pongan en su agenda. Seguramente, todos están muy ocupados atendiendo el trabajo del día a día o presionados por urgencias específicas que aparecen sin avisar.

Lograr la atención de otros requiere que tengamos algunas habilidades. En particular, vamos a tener que construir confianza con los demás. Lograr que otros confíen en nosotros tiene como requerimiento básico y primario, que demostremos ser competentes en nuestro rol. Esas son nuestras capacidades técnicas. 

Pero no alcanza con eso. Por otro lado, vamos a tener que desarrollar capacidades sociales porque, sin importar nuestra posición, vamos a tener que influenciar en pares, influenciar en gente que reporta a nuestros pares, y ¡hasta nuestro propio jefe también! Vamos a tener que lograr que otras personas actúen o hagan algo para nosotros poder completar nuestra asignación y entregar nuestro resultado. A este conjunto de habilidades sociales, les llamamos liderazgo “lateral”. Esas habilidades debemos construirlas en nosotros mismos, porque el “instrumento” del liderazgo es uno mismo.

¿Lo logro siendo “policía” o siendo “socio”?

Podemos lograr estos resultados de dos maneras muy distintas:

  1. Siendo “policía”, siendo pesadilla, con lo cual, en el mejor de los casos, lograremos cumplimiento.
  2. Influenciando, haciendo entender la importancia que tiene lo que pedimos, ayudando, buscando la forma de conseguir compromiso.

Obviamente la segunda opción es la más sana por muchos motivos. Sólo para señalar dos claves: porque, en primer lugar, hace que los individuos colaboren en otro nivel, lo cual impacta significativamente en los resultados y, porque mejora sustancialmente el clima de la organización. 

Para poder conseguir el compromiso de los demás, vamos a necesitar mantener conversaciones de diferente tipo y con diferentes objetivos: convencer, eventualmente negociar, a veces enfrentar, y otras (las menos posibles), tendremos que escalar. Todo esto para obtener nuestros resultados. Porque, como decimos en Xn:

Los resultados se forjan en las conversaciones

En esa frase tan simple, está la verdadera magia. Es en la calidad de las conversaciones que tenemos con nuestros colegas donde se definen, construyen y logran los resultados. Parece trivial, pero no lo es. En la mayoría de los casos no conversamos “bien”, lo cual genera conflictos, rispideces, demoras, malentendidos, etc. 

Asimismo, cuando para poder completar nuestro trabajo necesitamos que otros incluyan en su agenda una nueva rutina, o que sean actores de un proceso que requiere su intervención para poder completarse, deberíamos no sólo convencerlos de la importancia de su participación. También deberíamos ayudarlos a que puedan lograr ese resultado. Tendremos que ser “socios” de nuestros colegas y facilitar la tarea que deben llevar adelante. Y mantendremos conversaciones en las cuales ofreceremos todo nuestro apoyo: ¿En qué te ayudo? ¿En qué te apoyo? Cuenten con mis herramientas, cuenten con mis conocimientos, cuenten con mi experiencia, etc.

Al final de cuentas, podríamos describir la mayoría de los roles en las organizaciones en 2 grandes carteles: 

  • Lograr mis resultados con otros.
  • Ayudar a otros a lograr sus resultados.

Para el primer cartel se necesita capacidad de influencia.
Mientras que el segundo cartel requiere vocación de servicio.

No importa el lugar que tengas en la organización. Sos responsable de tus resultados y para lograrlos tendrás que desarrollar habilidades de liderazgo lateral. Habilidades de liderazgo hacia todos lados. Estas habilidades se construyen y se desarrollan. Una vez que contemos con estas habilidades de liderazgo lateral, podremos lograr nuestros resultados de manera más eficiente y ayudar a otros a lograr los suyos de mejor manera también. 

Un lugar en donde ayudo a que los demás den lo mejor de sí y yo doy lo mejor de mí, es un excelente lugar para trabajar.

¿Te imaginás un lugar en donde todos colaboren así? ¿En donde cada uno se comprometa con lo que tiene que hacer? ¿En donde cada uno entregue con convencimiento lo que tiene que entregar? ¿En dónde exista cooperación a ese nivel? 

Porque el liderazgo no está reservado sólo para las jerarquías.

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