Ser nombrado jefe es un paso importante en la vida laboral. Pero es muy distinto a ser contribuyente individual. ¿Cuáles son las principales diferencias?

que hacer cuando te nombran jefeMás allá de los matices, las historias se parecen. Un día nos convocaron a una reunión y nos informaron que fuimos ascendidos, tenemos que hacernos cargo de una nueva responsabilidad, una unidad de la organización y para eso nos han asignado un grupo de personas, ahora somos “jefes”. La primera reacción es de alegría, de orgullo por lo logrado, de sentirse reconocido.

Pero esa alegría muchas veces dura poco tiempo. Al finalizar los primeros días de nuestra nueva responsabilidad lo que sentimos es nerviosismo y ansiedad. Aunque trabajamos sin cansancio, empezamos a depender mucho más de las personas que trabajan con nosotros, se nos empiezan a acumular tareas, tenemos una montaña de papeles y muchos y muy diversos asuntos por resolver.

Pasan los días y la situación no cambia, a veces, empeora.

Es una nueva profesión

La principal razón por la cual ocurre esto es que las personas que han sido designadas en estas posiciones no entienden que su rol cambió y por lo tanto no saben qué tienen que hacer y qué no tienen que hacer. Generalmente, continúan con muchas de sus asignaciones anteriores y suman otras.

No nos gusta la palabra jefe, porque las personas se confunden y piensan en un estereotipo, pero tenemos que usar alguna palabra para definir a una persona que tiene gente a cargo desde el punto de vista jerárquico o de responsabilidad de conducción de un grupo de personas y no hemos encontrado otra. Y usamos la denominación “jefe” para estandarizar la nomenclatura y que todos entendamos de qué estamos hablando. Lo cierto es que no queremos JEFES, queremos LÍDERES!

Lo primero que uno debe hacer es reconocer que ser Jefe es otra profesión, muy diferente a la profesión anterior que usted venía realizando y por lo tanto se requieren habilidades diferentes. Hemos visto en muchas organizaciones un error recurrente: se designa al mejor técnico como jefe y con frecuencia el resultado es que se gana un mal jefe y se pierde a un excelente técnico.

Ser un buen jefe no es fácil. Es una profesión en sí misma que requiere de habilidades específicas diferentes a las que se requieren como contribuyente individual. En esencia esta nueva profesión requiere una transformación personal. Porque las organizaciones no quieren jefes, quieren líderes. El liderazgo es necesario en todas las posiciones, pero en forma indispensable en las posiciones que llevan adelante equipos de trabajo. Y si nos miramos a cada uno de nosotros, como individuos: tampoco queremos jefes. Queremos líderes que nos inspiren y nos desafíen. Que nos exijan y nos reconozcan. Que nos corrijan con la intención sana de hacernos mejores profesionales y también, porque no, mejores personas. Y caramba si eso es difícil. Pero eso es lo que se necesita si se quiere tener resultados extraordinarios y desarrollar excelentes lugares para trabajar.

Cuando a uno lo nombran jefe se produce un cambio de rol clave, porque a partir de ese momento ya no depende solo de ti: los resultados se consiguen a través del equipo. Cuando te nombran jefe se deja de tratar de ti, se trata del equipo y de cada una de las personas de tu equipo. Y tu rol es hacerlos brillar a cada uno según su fortaleza distintiva y asegurarte que todos sienten pasión por algo en común: el desafío implicado.

 

El impacto de los jefes

Aquellos que tienen mayor responsabilidad en las organizaciones, los jefes, son determinantes porque lo que hacen tiene un impacto desproporcionado en los resultados de la organización. El impacto emocional que los jefes producen en su gente define el éxito o el fracaso. Sabemos que los buenos jefes, con sus comportamientos (lo que hacen o no hacen, lo que dicen o no dicen) logran que las personas se sientan motivadas, entusiasmadas, confiadas, seguras, desafiadas sanamente, felices. Lamentablemente existen malos jefes que tienen otros comportamientos y generan otra clase de emociones.

 

¿Cuál es mi rol?

equipo ayudando a lograr resultadosSu rol es que el equipo entregue resultados superiores y asegurarse de que la gente se siente orgullosa de ser parte.

No nos podemos confundir, al igual que en fútbol, los resultados son los que mandan. Si usted es jefe y no está logrando resultados tiene un problema enorme.

Pero, por si esto fuera poco, los resultados no son suficientes. Además de los resultados usted debe lograr que la gente quiera trabajar con usted, que su organización sea un excelente lugar para trabajar. Si no logra esta segunda parte, entonces los resultados que consiga no van a durar mucho. La gente se va a ir a otra empresa y, como seguramente los primeros que se vayan sean los mejores, se va a quedar con los peores en su equipo y no creemos que pueda entregar resultados con malos jugadores.

 

¿Cuáles son mis tareas? ¿Qué se espera de mi?

Esta profesión se trata de dos conjuntos de habilidades: Liderazgo y Gestión. Los buenos líderes y gerentes muestran un conjunto de comportamientos observables que puede ser definido como un Modelo de Liderazgo y Gestión. Conocer el modelo es vital porque es lo que permite a los jefes saber qué se espera de ellos.

Muchas veces las organizaciones no cuentan con esta herramienta y entonces, no pueden establecer claramente lo que se necesita desarrollar de cada uno de los jefes para llevarlos a un siguiente nivel de desempeño de esta profesión. La definición de un modelo es una de las responsabilidades del área de RRHH que, además, debe asegurarse que es conocido y utilizado por todos los jefes de la organización como vara de medición de su desarrollo.

En términos generales, el Modelo define los comportamientos esperados que llevarán al jefe a manejar tres campos de acción: el manejo del Negocio (de su Unidad), el manejo de las personas y el equipo y el manejo de sí mismo.

Construir y compartir la Estrategia, llevar adelante la Gestión de su unidad, Liderar a cada una de las Personas y desarrollar un Equipo de alto desempeño, Gestionar el Cambio, generar Credibilidad y Confianza, velar por el negocio y el Propósito mas grande de la organización y Modelar la Cultura, son habilidades a construir en esta profesión.

Su rol pasa a ser determinante porque deberá Seleccionar, Desarrollar, Motivar y Retener a los mejores para el equipo. Porque su instrumento mas preciado es el equipo. Tendrá que hacer todo con el grupo de personas que le fue confiado o deberá hacer los cambios que se requieran. En definitiva, tendrá que transformar ese grupo en un Equipo de alto desempeño. Y para ello debe asegurarse que en su equipo haya personas capaces técnicamente y que tengan las actitudes correctas.

Las personas no solo deberán saber qué tienen que hacer, sino también para qué lo hacen, lo cual les permitirá sentir que son parte de algo más importante. Necesitará contar con personas que se hacen responsables de los resultados individuales y del equipo. Y debería acordar con los miembros de su equipo, cómo trabajarán juntos: orden, roles, responsabilidades, procesos, etc.

Deberá asegurarse que el rumbo esté claro: Tomar decisiones difíciles, no solo sobre prioridades de lo que hay que hacer, sino sobre lo que NO hay hacer. Proponerse cosas que al principio parecen imposibles, y lograrlas. Si hay algo que se interpone con el rumbo, tomar acción.

Deberá tener claro que para lograrlo las personas tienen que crecer y, por eso, tendrá que asegurarse de que cada uno se desarrolle al máximo de su potencial en su rol (la gente siente que crece al lado de buenos jefes).

Deberá ser el primero en reconocer a las personas del equipo. Si algo sale mal, deberá corregirlo y hacerse cargo. Y si hay algún logro, asegurarse que el aplauso se lo lleve quien se lo merece.

 

¿Qué hago entonces si me nombraron jefe?

Lo primero que usted tiene que hacer es reconocer que su trabajo cambió. ¡Cambió de profesión! Lo que lo trajo hasta aquí, no le va alcanzar para seguir el viaje con éxito. Hemos visto a muchas personas que les cuesta mucho reconocer este cambio, siguen haciendo lo mismo que antes y fracasan como jefes. Las razones por las cuales fracasan los jefes no son técnicas, sino su falta de conciencia sobre las habilidades que deben adquirir.

persona analizando pie chart

Una vez que usted ha reconocido que tiene una nueva profesión, tiene que comprometerse a desarrollar las nuevas habilidades requeridas. El 70% del desarrollo proviene de un desafío que le permita practicar esas habilidades, y usted ya lo tiene pues ya es jefe! Una buena recomendación es que clarifique lo que quiere lograr en los próximos 90 días como Jefe.

Al igual que cuando un presidente asume su cargo, los primeros 90 días son determinantes, pues tiene crédito para hacer cambios grandes y los resultados que obtenga en este período definirán su futura credibilidad. Otro 10% del desarrollo proviene de capacitación, por lo que va a tener que capacitarse en los temas de esta profesión: ¿Cómo manejo mi negocio? ¿Cómo lidero a las personas y a mi equipo? ¿Cómo me manejo a mi mismo? El restante 20% para el desarrollo proviene de otros que lo ayuden, sus “coaches”. Apóyese en personas que usted reconoce que son buenos líderes, personas que hayan pasado por un rol similar.

 

¿Dónde puedo conseguir ayuda?

Existen diversas opciones para conseguir ayuda, tanto en lo que se refiere a fijar desafíos y lograrlos, como a capacitación y a coaching. Usted puede inscribirse en universidades, leer libros, contratar diferentes tipos de servicios. Es importante que consiga dentro o fuera de su organización apoyo en estos aspectos críticos.

Por ejemplo, en Xn hemos desarrollado una currícula de capacitación que lo puede ayudar a desarrollarse en los temas relevantes para esta nueva profesión. Hemos diseñado diferentes programas que ayudan a los jefes en el desarrollo de esas habilidades de manera que puedan transitar ese período de transformación personal para convertirse en buenos líderes. El programa más completo es el PDLG, 50 horas distribuidas en 3 meses para poder recorrer el Modelo de Liderazgo y Gestión: “Qué hacen los buenos Líderes y Gerentes”.

Programa de Desarrollo de Liderazgo y Gestión - Google Schema CoverTambién hemos diseñado una sesión que llamamos “Los 4 trabajos del Jefe” de dos jornadas de ocho horas cada una, cuyo propósito es concientizar a los participantes su rol como líderes.

Pero sabemos que la capacitación es necesaria, no suficiente. Es en la cancha donde se desarrollan las habilidades de liderazgo y gestión, donde el desafío hace que nos exijamos a un siguiente nivel y en el trabajo de lograr superar ese desafío es donde ocurre la verdadera transformación. Es el desafío el que nos saca de nuestra zona de confort y nos permite crecer. Y es allí donde estiramos nuestras capacidades y adquirimos nuevas. Por eso acompañamos a Gerentes Generales, dueños de empresas y a equipos ejecutivos a superar los distintos tipos de desafío que enfrentan.

Por ejemplo: hacer crecer su negocio, reducir los costos, ordenar la operación luego de un crecimiento explosivo, afrontar una fusión o compra de otra empresa, internacionalizarse, poner foco en el cliente, innovar, mejorar el clima, o llevar proyectos importantes adelante. Este tipo especial de servicios de apoyo lo hacen profesionales que tuvieron desafíos similares, profesionales que “estuvieron ahí” y que pueden fusionar la academia, con el método y con la práctica. Estos servicios in-company, a medida de los desafíos que tenga la organización, permiten acompañar a los jefes a lidiar con sus problemas, trabajando con su realidad. Y es allí donde se produce el verdadero desarrollo de habilidades.

Hacer el viaje de transformación de Jefe a Líder no es fácil. Es un proceso, no un evento. Se trata de desarrollarse uno mismo y desarrollar a otros. La buena noticia es que es una profesión que se puede aprender y disfrutar.

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