Sobre el Autor

Enrique Baliño

CEO y Socio Fundador

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Autor: Enrique Balino

Fue Presidente y Gerente General de IBM Uruguay; Director de Satisfacción de Clientes, Director de Sector Público para IBM Latinoamérica; Presidente y Gerente General de IBM Latinoamérica Sur. Es miembro del directorio de varias empresas y ONG’s. En 2010 publicó “No Más Pálidas — cuatro actitudes para el éxito”, que se convirtió rápidamente en (y continúa siendo) uno de los libros más vendidos en el Uruguay.

En este post, reflexionamos sobre una de las cuatro actitudes para el éxito: la mejora continua. Esta actitud implica la capacidad de adaptarnos y crecer en un mundo cada vez más cambiante y competitivo.

Actitud de Mejora Continua

“Lo único permanente es el cambio” Heráclito Siglo V A.C.

grafico lo unico permanente es el cambio

Lo que falta en esa famosa y excelente cita de Heráclito es que el cambio acelera. La velocidad de la transformación es cada vez mayor. En este mundo, que se mueve cada vez mas rápido, los individuos que tienen chance de tener éxito tienen La Actitud de Mejora Continua en su ADN.

Innovación, transformación, curiosidad, creatividad

Son personas que están cuestionando todo, permanentemente. No se quedan en el status quo. No usan el “siempre se hizo así” como excusa para no cambiar. Al contrario, están continuamente buscando nuevos desafíos, proponiendo nuevos caminos, nuevas maneras de hacer todo. Tienen un diálogo interior que sistemáticamente les dice “debe haber una mejor manera de hacer esto”. Están buscando hacer las cosas de manera mejor, más rápido o más barato, todos los días.

No importa la tarea en cuestión, además de hacerla, están pensando como transformarla, para ser mas eficientes y efectivos. Y disfrutan con esto. De hecho, son esas personas a las que les apasionan los cambios. Sienten esa necesidad de cambiar para mejorar. Y, es más, siempre que pueden, los provocan.

ilustracion de Chica que representa la actitud de mejora continua

Tienen iniciativa. Están proponiendo nuevas formas de hacer, aprovechando todo lo que está a su alrededor (tecnología, recursos, etc.), investigando. Sienten como su responsabilidad la reformulación, la transformación, la mejora de todo lo que se les asigna. No están esperando que venga alguien a decirles lo que tienen que hacer. Están inventando permanentemente.

Son curiosos. La curiosidad es una característica fundamental en el mundo de hoy. Un mundo que, además, como nunca antes, nos ofrece todas las herramientas para poder aprender. Hoy no hay excusa, está todo ahí, al alcance de la mano: la internet mató la excusa de “a mi no me prepararon para esto”.

Esta actitud de mejora continua es vital en la sociedad del conocimiento y de la innovación. Las personas tenemos que saber que nuestra contribución debe cambiar con el tiempo. Y cada vez mas rápido. Y la forma de hacerlo es mejorando todo lo que está a nuestro alcance. Cada vez que nos proponemos mejorar lo que hacemos, crear algo nuevo, nos estamos desarrollando y, de esa manera, mejorando nuestra contribución y siendo mas valiosos para el equipo.

“A menos que trates de hacer algo más allá de lo que ya has dominado, nunca vas a crecer. Cada tarea es un autorretrato de la persona que lo hizo. Autografía tu trabajo con excelencia” Vince Lombardi

Son los dos trabajos a la vez: T y TT. “T” es el trabajo que tenemos que llevar adelante hoy. Y “TT” es la Transformación de ese Trabajo. Y eso requiere actitud de mejora continua, la que es cada vez mas valorada en todas las organizaciones que quieran progresar.

El valor de la humildad

La actitud de mejora continua requiere tener humildad genuina. No importa cuán bien hayamos hecho algo. No importa cuán bueno sea nuestro nivel de maestría en un tema. Necesitamos continuamente aprender.

Lo que sucede, por lo general cuando hemos hecho algo por algún tiempo y lo hemos hecho bien, se va desarrollando confianza en nosotros mismos. Eso es muy bueno porque nos da energía emocional para continuar. Pero muchas veces, ese “éxito” nos genera algunos paradigmas y nos impide identificar la necesidad de cambio. Sentimos que “ya está”. Y eso no puede ser así por una razón muy simple: el futuro no es una proyección del pasado; lo que funcionó muy bien ayer, no necesariamente es efectivo hoy y, seguramente, será muy distinto a lo que se necesite mañana. En el entorno actual y futuro, cada vez se valora más la capacidad de aprendizaje de las personas. Y, en general, cuando hemos tenido ese éxito, lo que más nos cuesta es des-aprender para poder re-aprender.

Una de las mayores dificultades que, a veces enfrentamos, es no tener la capacidad de re-aprender Quienes pueden seguir contribuyendo son quienes cultivan el valor de la humildad como base de su desarrollo. Porque no se puede tener mejora continua si no se es humilde. Si no se tiene esa capacidad de entender que cuanto mas uno sabe de algo, es cuando se da cuenta todo lo que le falta.

ilustracion represantando actitud de responsabilidad

La combinación de la actitud de responsabilidad y la actitud de Mejora Continua

Sin embargo, muchas personas están como detenidas en el tiempo. Atadas a su tarea, haciéndola de la misma manera como se la ha hecho durante mucho tiempo. No sintiendo la responsabilidad de cambiarla para mejor.

A veces encontramos gente que simplemente señala lo que está mal o se queja de lo que no funciona. Cuando tienen que decir que algo tiene que cambiar o mejorar, con facilidad extienden el brazo y el dedo índice y señalan a… los demás.

En Uruguay y en muchos países de América Latina muchos sufren de una especie de artrosis congénita en el codo, porque pueden señalar todo lo que está mal o lo que debe cambiar, pero esa artrosis les impide doblar el brazo y señalar hacia … sí mismos.

Inevitablemente esto conduce al deterioro del aporte de la persona al equipo, a la organización. Quizá, sin darse cuenta, se están cavando su propia fosa. No solo no están consiguiendo un lugar en la inevitable transformación, sino que no contribuyen a mejorar el clima organizacional. Lo que es una especie de soberbia que, en el contexto en que vivimos, es uno de los pecados más graves.

Están como en una zona de confort en la que, erróneamente, se sienten seguros. Pero, en realidad, están en una situación muy comprometida. En primer lugar, porque no es muy agradable ser colega de alguien que no quiere cambiar y no siente esa responsabilidad de mejorar las cosas. Eso no contribuye a crear un gran lugar para trabajar. Y, en segundo lugar, porque están atentando contra sí mismos. Es inevitable que si no generan valor distinto al que generaron antes, si no desarrollan lo que sea que hacen de una manera mejor, mas eficiente, se transformarán en lastres. Es vital que todos entendamos que es nuestra responsabilidad mejorar todo lo que hagamos porque eso nos hace mejores y mas valiosos.

Controle su destino o alguien lo hará por usted, es el título de uno de los libros sobre el trabajo de Jack Welch, ex CEO de GE. Con el título del libro alcanza para entender por qué la actitud de mejora continua es hasta un tema de supervivencia. Mejorar permanentemente, siendo parte de la transformación, es la única forma en la que alguien puede crecer y desarrollarse en una organización.

La actitud de mejora continua en el deporte aplicable a cualquier individuo en cualquier organización.

actitud de mejora continua y el deporte y las organizaciones

 

Si miramos, por ejemplo, el fútbol. ¿Qué es lo que quiere un jugador de fútbol? Seguramente lo primero que quiere es jugar, que lo pongan en el equipo. ¿Y qué hace para que eso ocurra? Tiene que prepararse, entrenar, ser disciplinado, todos los días. Tiene que mejorarse.

Todos conocemos las historias de excelentes deportistas que van más temprano a los entrenamientos, que se van más tarde, que siguen entrenando, practicando, esforzándose para ser mejores. En primer término, para ser tenidos en cuenta, para poder ser parte del equipo. Y no es cosa de una vez. Tienen que hacerlo siempre, todos los días. Y una vez que son parte del equipo titular, tienen que continuar mejorándose para seguir teniendo ese privilegio de integrar el equipo. En un ambiente de alta competencia, es esa actitud de mejora continua que los hace valiosos para el equipo. Y el instrumento de mejora está muy claro: es uno mismo.

¿Y entonces, por qué en las organizaciones tendría que ser diferente? Al final de cuentas, una organización es un equipo y debería ser el mejor equipo posible. Debería ser un equipo de alto desempeño, que tiene muchos campeonatos por delante y que, para poder ganarlos, necesita que sus jugadores den lo mejor de sí, sean cada vez mejores. Que estén permanentemente actualizándose, desarrollándose, aprendiendo, creando, innovando, transformando todo lo que hacen, para contribuir cada vez más al equipo. Y así, transformándose a sí mismos y siendo cada vez mas útiles, más valiosos y más queridos y requeridos por sus colegas.

Como corolario, ser mejores cada día no solo es cuestión de supervivencia, con lo básico y clave que eso significa. Sino que es una gran oportunidad que tenemos todos para sentirnos mejor. Confirmar que uno se desarrolla, que contribuye cada vez más y que cada vez es más útil, es reconfortante. Los seres humanos funcionamos en base a energía emocional. Nuestro combustible son las emociones. Saber que somos cada vez mas valiosos, manteniendo la humildad como valor fundamental, es un alimento vital para generar esa energía emocional que nos mueve.

actitud de mejor continua - la clave del exito sostenido

La actitud de mejora continua, clave del éxito sostenido

  1. Los individuos con éxito no tienen artrosis en el codo. Antes de exigirle algo a los demás, se exigen a sí mismos. Se exigen mejorar. No importa si trabajan en ventas, en soporte técnico, en administración, en comunicaciones o en finanzas.
  2. Siempre procuran estar en su mejor forma: capacitarse, desarrollar nuevas habilidades, buscar mejores formas de hacer su trabajo, conocer y aplicar las últimas técnicas y ser más productivos.
  3. Son curiosos. Quieren saber más, aprender nuevas cosas.
  4. Son humildes. Están más que dispuestos a des-aprender para aprender de nuevo.
  5. No transan con el status quo. Son innovadores. Quieren encontrar mejores maneras de hacer las cosas.

¿Conocés gente así, tenés colegas así? Decinos 1 palabra para describirlos.

¿Cuánto tiempo dedicas a mejorar lo que haces? ¿Cuánto tiempo a “TT”?

¿Cómo hacés para mejorarte a ti mismo? ¿Cuánto tiempo dedicás a ti mismo, a mejorar tus habilidades, a aprender cosas nuevas para aportar más al equipo, para ser más valioso para el equipo?

Sobre el Autor

Enrique Baliño

CEO y Socio Fundador

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Autor: Enrique Balino

Fue Presidente y Gerente General de IBM Uruguay; Director de Satisfacción de Clientes, Director de Sector Público para IBM Latinoamérica; Presidente y Gerente General de IBM Latinoamérica Sur. Es miembro del directorio de varias empresas y ONG’s. En 2010 publicó “No Más Pálidas — cuatro actitudes para el éxito”, que se convirtió rápidamente en (y continúa siendo) uno de los libros más vendidos en el Uruguay.

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