El brutal poder del propósito como generador de energía emocional y compromiso

Con este artículo, te invito a reflexionar sobre el poder del propósito, un concepto profundo que tiene una fuerza descomunal porque es el mayor creador de energía emocional y es capaz de generar compromiso a otro nivel.

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(Last Updated On: 15 septiembre 2022)

Gran parte de nuestra vida ocurre en el trabajo

Gran parte de nuestra vida ocurre en el trabajo, seguramente, en una organización. Estamos más tiempo allí que con nuestras familias o con nuestros amigos. El trabajo entonces no debería ser un martirio. Muy por el contrario, debería ser un lugar donde más allá de días buenos y de los otros, al final de cuentas, deberíamos sentir que vale la pena lo que hacemos. De hecho, las personas más exitosas que conozco, quizás las más felices, son las que están en su negocio por una razón más grande que ellos mismos. Tienen claro el propósito.

Imagínate que te levantas de mañana para ir a tu organización. Respóndeme con sinceridad: ¿qué te da fuerzas? ¿Pensás que tu trabajo es arreglar problemas? ¿Eso te da energía?

Seguro que no. La fuerza está en entender un poco más allá.

Las organizaciones son oportunidades a desarrollar

En primer lugar, como decía Peter Drucker, Los líderes efectivos se concentran en las oportunidades en vez de los problemas. De los problemas hay que ocuparse, por supuesto (…), pero la resolución de problemas no produce resultados. Evita pérdidas o un daño mayor. Sólo la explotación de oportunidades produce resultados.”

De manera que necesitamos ver a las organizaciones de una forma diferente: las organizaciones no son problemas a resolver, son oportunidades a desarrollar con tus pares, con tus colegas, con tu gente. Es muy distinto ver una organización desde el punto de vista de las oportunidades porque eso es mucho más estimulante.

El impacto de lo que hacemos

Pero hay un paso más allá de mirar las oportunidades que es encontrarle un sentido valioso al fin último de la organización. Es entender cuál es el impacto positivo que se genera en quienes reciben los productos y los servicios de la organización. Es entender cómo le mejoramos la vida a quienes utilizan nuestros productos y/o servicios. Ese es el propósito.  

En el libro “No más pálidas. Cuatro actitudes para el éxito”, conté la historia de tres albañiles que estaban construyendo una pared. Cuando al primero le preguntan qué está haciendo responde: “Estoy colocando un ladrillo arriba de otro”. Al segundo le preguntan lo mismo y su respuesta es: “Estoy levantando una pared”. El tercero responde: “Soy parte del equipo que construye esta catedral”.

Es muy distinto estar colocando un ladrillo arriba de otro que saberse parte de la construcción de una catedral.

Las personas quieren sentir que lo que hacen, importa

Hoy pensamos que los más jóvenes quieren todo rápido. Es verdad, pero también quieren estar en un lugar donde lo que hagan tenga sentido. Quieren sentir que están haciendo algo valioso. Ese talento joven que tanto ansiamos atraer está esperando hacer una contribución diferente a la sociedad. Quieren entender cuál es la catedral y sentir que son parte de ella. Por eso, crear, desarrollar y sostener una cultura organizacional centrada en un propósito es una de las tareas más importantes de los líderes. Entender para qué estamos haciendo lo que hacemos, sea lo que sea.

Al final de cuentas, el propósito es importante porque genera compromiso, que es una de las cuestiones más difíciles de conseguir. Si tenés una persona que está allí más por el propósito que por la transacción de tiempo-dinero, vas a conseguir conexión con su pasión. Vas a atraer y retener personas que conectan emocionalmente con ese fin último, más noble. Vas a conseguir orgullo de pertenecer.

En su libro, “Algo más grande. El poder del Equipo para lograr lo imposible”, Noya escribe sobre el poder del propósito en el equipo.

“Cuando se tiene un propósito común, eso dispara el nivel de compromiso de cada uno de los miembros hacia el equipo. Además, un propósito tiene la capacidad de generar resiliencia, lo que permite atravesar momentos difíciles que, sin lugar a duda, siempre ocurren. Las personas comprometidas con algo más grande, más importante, desarrollan una capacidad de resistencia superior, y en los momentos difíciles es cuando esa capacidad sale a flote. En esos momentos claves animan a sus colegas, contagian energía y empujan más allá de las dificultades.”

Un buen propósito crea energía emocional

El propósito es la fuerza para levantarte cada mañana. Tiene una capacidad descomunal en la creación de energía emocional, muy diferente a cualquier otro factor, porque nace de la trascendencia. Las organizaciones que se nutren de personas unidas por un propósito común tienen mucho más nivel de compromiso en sus integrantes y, por ende, tienen mejores resultados y son mucho más resilientes.  Están allí por algo más grande.

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